El pequeño Jack nació en Edimburgo, en la noche más fría que aquella ciudad había conocido, sin embargo, nació con su corazón dañado y para que pudiera sobrevivir le implantaron un reloj de madera en su pecho. Sin embargo, para que este no le ocasionar problemas, tenía que cumplir tres reglas: 1) No toques las agujas, 2) Domina tu cólera, 3) No te enamores nunca. Así inicia el cuento para niños grandes escrito por Mathias Malzieu, en el que se relatan las aventuras vividas durante la adolescencia de Jack por su gran primer amor. Es una historia llena de metáforas, sobre todo conciernentes al corazón, amar a una persona es entregar el corazón en la mano y es también estar dispuesto a que lo rechazen en algún momento. ¿Cuantas veces nos detenemos de abrazar a la persona amada por el temor de clavar en el pecho las agujas de nuestro corazón? Y sucede a menudo que lo que presentamos es una máquina rígida con engranes y agujas punzantes, en lugar de un corazón tierno y cálido capaz de sobrepasar cualquier límite por su increible capacidad de amar. ¿Es que en realidad vale la pena esto?
22 de febrero de 2010
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2 comentarios:
No! claro que no vale la pena :) el amor es para valientes!
definitivamente Nicol, definitivamente
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